jueves, 19 de agosto de 2021

tos.

Me subo al bondi y consigo sentarme en los asientos de atrás de todo. Hay una persona adelante que tose con un mismo ritmo cinco veces. 1, 2, 3, 4, 5 Durante esas cinco toses yo ya pensé dos veces en vos y me pregunté tres veces más cuándo va a ser el día que deje de recordarte. También pensé que iba a ser mucho más difícil pasar por la puerta del bar con el colectivo, tenía miedo de que una fuerza magnética me absorbiera y me encuentre de nuevo ahí dentro, escuchando tu voz y una música rarísima, dos cosas que en ese momento no apostaba por que fueran tan difíciles de olvidar. 1, 2, 3, 4, 5 Y que siempre fui re desabrigada a verte porque me hacía la linda pero me moría de frío, y me pasé el invierno esperando que me agarrara una pulmonía por esas noches en las que nos íbamos a cualquier hora a tu casa y hacía un frío que nos cortaba la cara, y cada vez que llegábamos a una esquina yo exhalaba fuerte adentro de la bufanda para sentir un poco de calor y vos sólo caminabas con la capucha puesta y las manos adentro de esa campera que fue siempre la misma y jamás te sacabas y parecía que podías caminar eternamente de esa forma. 1, 2, 3, 4, 5 y un señor que pregunta si está bien y la persona responde que sí, que se le atoró algo en la garganta, que ya se le va a pasar. Y yo pienso que en un momento creí que sólo existías con la capucha puesta pero después me dí cuenta que no y que tenías el pelo hecho un bardo pero que igual me re gustaba y entonces empecé a odiar que te pongas la capucha y un día te dije que me hacías acordar a cuando Anakin se convertía al lado oscuro de la fuerza y me peleaste con que abajo Star Wars y arriba Volver al Futuro y yo te dije que cualquiera, que era distinto, que yo no te había bardeado Volver al Futuro que entonces no tenías por qué bardearme a Star Wars y me seguiste peleando hasta que yo dejé de discutir porque en realidad tenía muchas ganas de darte un beso. 1, 2, 3, 4, 5, 6 y se tira para adelante como para escupir el coso que hacía que estuviera tosiendo tanto y dos personas (la que ya le había preguntado si necesitaba ayuda y otra nueva) la sostienen y le vuelven a preguntar si está bien, a lo que la persona va a contestar algo pero no puede porque está ahogada y 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8. Recién me doy cuenta de que la persona es una mujer de unos 50 años que está sentada en esos asientos que son para cuatro, mirando para adelante. El chofer chusmea por el espejo a ver quién está haciendo tanto escándalo y 1, 2, 3, 4 la señora se cae al piso y todos empiezan a preocuparse más mientras el señor que ya le preguntó como cuatro veces si está bien y no se percata que su pregunta ya no sirve para nada, ahora le pide al chofer que frene un segundo y 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 la señora trata de decir que no se preocupen pero es en vano porque de su boca solo sale 1, 2, 3, 4, 5 y yo no me quiero levantar porque ya están todos levantados y siento que es un despelote si también me levanto yo, además a la señora no le sirve que yo me levante y no sepa hacer nada para curar su tos, tengo miedo de convertirme en el señor que ya le preguntó ochenta veces si se encuentra bien y que todos se tomen el tiempo de hablar conmigo en vez de ayudar a la señora que, pobre, ya no puede más con su 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y que ahora yace completamente acostada en el suelo mientras el chofer se comunica con una ambulancia que vaya uno a saber cuándo va a aparecer y yo que estoy acá y que en lo único que pienso es en que estoy llegando tarde a ver una obra de teatro que hace rato tengo ganas de ver y que encima ya pagué y me siento un poco mal por este pensamiento pero ya deseé que la señora se recuperara y no pasó entonces no entiendo qué más puedo hacer pero 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 hay dos señoras más que hablan muy fuerte y casi tapan las toses y ahora todos están parados, hay gente que se bajó y está esperando el bondi de atrás, yo sigo con la esperanza de que van a bajar a la señora y vamos a poder continuar con el viaje y de que el señor se calle y deje de preguntar cosas absurdas, por favor, alguien que baje a ese señor del bondi, por qué no le agarró la tos a él que es insoportable? 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7… y silencio. Yo que estoy sentada y no veo nada porque me tapan las 8 personas que están paradas delante mío decido pararme también e ir a ver por qué paró de toser. La señora quedó con los ojos desencajados y la boca abierta. Hace unos sonidos que parecen como que va a toser de nuevo pero no sucede. Todos están expectantes y se escuchan varios “ay, dios” por el colectivo. El señor insoportable le reclama al chofer por qué la ambulancia no llega y éste le explica que ya llamó que ahora hay que esperar y el señor lo amenaza y le dice que si la señora no vuelve a toser él va a estar en graves problemas, él y la empresa. Parece ser que el señor insoportable es, además, abogado y ahora entendemos todos por qué está tan preocupado por la situación. Arenga a la señora a que siga tosiendo al grito de “vamos, mami, vamos” pero la señora quedó catatónica en el piso y nadie sabe bien qué hacer. Todos de a poco vamos dejando de hacer sonidos, ya no hay ritmo ni compases, hay sólo silencio y mucha gente que se desconoce entre sí hace lo mismo: mira para abajo y espera. 1, 2… 3… 1, 2, 3, 4, 5… 1, 2…1… 1… la señora vuelve a crear el sonido que pareció haberse extinguido por unos segundos y la gente de alrededor exhala con fuerza y se escucha una sirena a lo lejos. Luego de unos segundos, expulsa algo que al principio es indescifrable para mí con la cantidad de gente que está en el medio y no me deja ver pero que luego descubro es una pastilla de miel. A esta altura yo ya me perdí la obra de teatro que tanto quería ver y no estoy segura de estar tan contenta por que la señora haya vuelto a toser, aunque haya sido una de las que exhaló fuerte cuando volvimos a escucharla como en señal de alivio. Me parecía más interesante que todos nos quedáramos a la expectativa un rato más y definitivamente no quería volver a escuchar al señor insoportable preguntar por quintagésima vez si ella se encontraba bien. Me quedé pensando en qué habría pasado por la mente de la señora cuando dejó de toser, dónde había pasado ese tiempo ausente, si sentía el sabor de la miel todavía o había perdido total registro de los cinco sentidos. Y también pensé qué loco que algo tan diminuto como una pastilla pueda paralizarte tanto. La tos que la devolvió a la realidad de donde quiera que haya estado, nos devolvió también a cada uno de nosotros y a mí me devolvió a tu recuerdo y a pensar en que sos tan diminuto como esa pastilla pero que igual me molestás porque te tengo acá atragantado, y que ojalá pueda expulsarte de una vez ante de paralizarme y ahogarme en vos.

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